El respeto a los demás es determinante para la sana convivencia. Cómo en toda sociedad también es fundamental el cumplir con normas y hábitos que hacen más llevadera nuestra vida en común.
En el Koown, o sala de entrenamiento, no se está exento del cumplimiento de estas normas de cortesía y buenas costumbres.


La vida en sociedad fue uno de los primeros avances en la vida del ser humano como tal. Con el paso de los años y los siglos fue necesario crear normas de conducta, los cuales establecieron límites a lo que es permitido o no para ser aceptado como individuo.


De esta manera nacieron las leyes y las normas de ética y buenas costumbres.
El kwoom es una sociedad o comunidad en pequeño, por lo que también requiere de lineamientos para que nuestra estancia en él sea agradable, para uno mismo como para los compañeros.


De todas estas reglas que deben ser acatadas en todo momento, la primordial o más importante es el repeto. El respeto no se refiere solo para con las otras personas, sino, con el salón y al resto de disciplinas marciales que se imparten en el koown.


Así, el respeto va desde el salir del área de entrenamiento rápidamente al momento de concluir nuestra hora y maxime si otro grupo está listo para inicar su entrenamiento.


Dejar los equipos limpios y en su lugar, mantener las puertas de los baños y vestidores cerradas. Si por alguna razón quedó agua sobre el área de entrenamiento, su alrededor o en los baños, procurar secarla ya que esto podría ocasionar una accidente y por cortesía.


El guardar silencio o platicar con un tono de voz suave es parte vital del respeto. Los compañeros que están haciendo uso del kwoom en ese momento necesitan escuchar las instrucciones que les son dadas.
El hablar suavemente permite que quienes están entrenando en ese momento también puedan concentrarse según la exigencia de la disciplina que practican.


El hacer comentarios o hacer bromas sobre una disciplina que no sea la de nuestro agrado es una falta de respeto, no solo para la persona a quien nos referimos sino para nosotros mismos. No interrumpir a quienes están entrenando es otra manera de garantizar la sana conviivencia dentro del kwoon.


Otra consideración a tomar en cuenta es el aseo de los sanitarios. Por respeto a los demás y a nosotros mismos es indispensable que tras utilizar los sanitarios o los lavamanos dejarlos limpios.


El dejar ropa o uniformes sucios en el área de vestidores se considera una falta de respeto para el resto de compañeros y personas que hacen uso de esta área.


Una de las principales normas de cortecía señala el deber, casi obligación, de saludar y despedirse al entrar o salir del kwoom.


Además, esta es una norma que la mayoría de artistas marciales respeta. Antes de ingresar hacer una reverencia, saludar al maestro y a todos los presentes. Esto no significa que el saludo sea personal, pero si debe ser generalizado.


Manteniendo estas y otras normas elementales de comportamiento, nuestra permanencia dentro del kwoom o sala de entrenamiento será más agradable y hasta repercutirá en un mayor aprovechamiento del tiempo.

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